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Crohn - Enfermedad de Crohn en Viña del MarEnfermedad de Crohn en electivos 34,2%. Hubo 30 pacientes operados con 38 intervenciones, ya que se resecaron, ademas, 6 recidivas (20%), una extensión de EC al colon, y una enfermedad residual en el recto. Indicaciones operatorias mas frecuentes: Obstrucción intestinal (31 %) (1 Ca colon asociado), megacolon tóxico (18,4%) y enfermedad perforativa (18,4%). Operaciones mas utilizadas: Colectomía total o subtotal (31 %), resección ileocecal o hemicolectomía derecha (26,3%) y resección ileal (13,1%). Morbilidad postoperatoria 52% en urgencia vs 0% en cirugía electiva (p 0,01). Mortalidad global 10 %; sólo en urgencia (16%), vs (0%) en la electiva (p 0,03). PALABRAS CLAVES: Colitis, enteritis, ileítis, enfermedad de Crohn, megacolon tóxico. La enfermedad de Crohn (EC) es una afección crónica, de etiología aún no aclarada, que puede comprometer todo el tubo digestivo. Esta entidad ademas deconstituir, muchas veces, un dilema diagnóstico, que sólo puede resolverse, en mas de una ocasión, a través del curso de los meses e16 Enfermedad de Crohn en Viña del Mar / Juan E Suarez M y cols incluso años, tiene un tratamiento médico empírico, que aparte de ser relativamente ineficaz e implicar ciertos riesgos, resulta bastante oneroso y hasta prohibitivo para muchos pacientes. No es de extrañar, entonces, que pese a que la cirugía tampoco sea capaz de curar la EC muchos pacientes se vean obligados, a través de los años, a experimentar alguna operación, e incluso reoperación por recidiva, para superar una resistencia al tratamiento médico o una franca complicación. En septiembre de 1991 se publicó nuestra primera serie, atendida en la década de los ochenta resaltando una notable proporción de localización colorrectal (62,5%). Habiendo transcurrido otra dé- cada, deseamos comunicar cual ha sido la evolución de aquella primera casuística, agregando en este segundo informe, las características de los nuevos pacientes atendidos. Deseamos conocer si continúa aquella alta incidencia de localización distal; si los pacientes que estaban controlados médicamente requirieron cirugía, o no; cuales fueron las recidivas experimentadas por los pacientes operados y, en general, comparar nuestros resultados con las experiencias nacionales y extranjeras. MATERIAL Y MÉTODO Se efectuó un analisis retrospectivo de 36 pacientes con EC atendidos durante el período comprendido entre 1980 y abril de 2000 (20 años). En esta casuística se incluye laevolución ulterior de una serie de 16 casos publicados en 1991, a la que se agregan 20 nuevos pacientes, del Hospital y de la consulta privada del autor principal (J.S.M.). Se revisaron las fichas clínicas, estudios radiológicos, endoscópicos, histología de biopsias protocolos operatorios y estudio patológico de las piezas operatorias de cada caso. Los pacientes fueron rigurosamente seleccionados de acuerdo con las normas del Grupo de Estudio de Colitis e Ileítis, de Rochester (CISR) excluyendo, ademas, casos de EC, diagnosticados y controlados temporalmente por nosotros, pero que fueron operados en otro centro. La edad de los pacientes se midió al momento igual forma, la localización fue la presentada por el paciente durante esa instancia, en los casos tratados médicamente, o la existente al momento de la indicación operatoria. La morbilidad y mortalidad operatoria se consideraron hasta 30 días después de la cirugía; ambas se analizaron con una prueba estadística para tasas de dos muestras. Se consideró recidiva de EC cuando se requirió una segunda operación resectiva, con comprobación histológica de EC. En abril de 2000 se efectuó un control, adicional, a 19 pacientes, mediante examen clínico, o una entrevista telefónica. RESULTADOS La serie esta constituida por 36 pacientes: 19 mujeres (52 %) y 17 varones (47,2%). La edad promedio fue de 48 años (límites 20 a 80). La mayor parte (44,4%) fueron pacientes jóvenes, entre 20 y 40 años, seguido por los mayores de 60 años (33,3%); laminoría (22,2%), estuvo constituida por los enfermos de edad intermedia, entre 20 y 40 años (N/S). Con el examen o entrevista telefónica de abril de 2000 se logró un control con mediana de 44 meses (límites 1-132) vs seguimiento maximo posible con mediana de 94 meses (4-220 meses). Los síntomas predominantes fueron dolor abdominal 77,7%, diarrea crónica 66,6%, hemorragia digestiva baja 30,5%, distensión abdominal objetiva 27,7%, baja de peso 25%, pujo y tenesmo 19,4%, abscesos y fístulas anales 16,6%, fiebre 11,1% y masa abdominal 2%. La localización de la EC puede apreciarse en la Tabla 1, destacando el gran porcentaje (61 %) de compromiso colorrecto-anal. El promedio de edad de los pacientes con esta localización distal (45 años), es similar al de la serie completa. El tratamiento fue médico exclusivo en 6 pacientes (16 %) y quirúrgico en 30 (83,3%) con un total de 38 intervenciones, ya que se resecaron, ademas, 6 recidivas (20%), una extensión de EC al colon y una enfermedad residual en el recto. Las indicaciones quirúrgicas se presentan en la Tabla 2, destacando la obstrucción intestinal como la mas frecuente, 4 de las cuales se presentaron en el colon, correspondiendo una de ellas a un Ca de sigmoide. A continuación figuran conidéntico porcentaje, el megacolon tóxico y la enfermedad perforante. Las 38 operaciones practicadas se presentan en la Tabla 3, predominando la colectomía subtotal o total y resección ileocecal o hemicolectomía derecha. Destacamos ademas 2 panproctocolectomías con ileostomía definitiva y un paciente que quedópanproctocolectomizado en 2 tiempos. Este último sufrió colectomía subtotal inicial por megacolon tóxico, el cual fue originalmente atribuido a colitis ulcerosa. De igual forma en una paciente intervenida en 3 etapas (Reservorio ileo-anal) por una supuesta colitis ulcerosa, sólo después histopatológico que se trataba realmente de EC. En el grupo de intervenciones mencionadas no hemos incluido los estomas transitorios y restablecimientos lo demas, no hubo morbilidad. Existen 4 pacientes con ileostomía definitiva (exclusivamente en localización colorrectal). Hubo 25 operaciones de urgencia (65 %) y sólo 13 electivas (34,2%) produciéndose 13 complicaciones en el transcurso de las 38 operaciones (34,2%) Tabla 4. Sin embargo, esta morbilidad sólo ocurrió en las intervenciones de urgencia (13/25 52%), contrastando con el 0% en cirugía electiva (p= 0,02). Estas complicaciones fueron tratadas médicamente en 5 casos. En los otros 4 se requirió alguna intervención. En 3 casos se efectuó relaparotomía (2 hemoperitoneos y una obstrucción intestinal). En un paciente se realizó drenaje percutaneo de absceso intraperitoneal y en uno de los relaparotomizados se efectuó embolización superselectiva de mesentérica superior con Gelfoam, exitosa, deteniendo una enterorragia masiva. Mortalidad: Hubo 4 fallecidos entre los 30 pacientes (13 %) representando el 10,5% de las 38 intervenciones. La letalidad sólo afectó a la cirugía de urgencia (16%), siendo nula (0%) en laelectiva (p 0,03). Durante el control de los pacientes no operados y de los intervenidos que sobrevivieron a la cirugía (n= 32) hay 3 pacientes perdidos de control 2 fallecen varios años después de su operación, uno de causa desconocida y otro por cancer de pancreas. En el lapso de control logrado (44 meses promedio) se han detectado las recidivas mencionadas, y se ha operado 2 hernias incisionales. Ademas atendimos, en agosto de 1999, a una paciente catalogada largos años, la que consultó por obstrucción de colon distal. Fue operada de urgencia practicandose transversostomía; luego de estudiar en forma completa y operar electivamente (colectomía total) se comprobó adenocarcinoma DISCUSIÓN Es conocido lo difícil que puede resultar establecer el diagnóstico de EC, por lo cual hemos aplicado las normas del Grupo de Estudio de Colitis e Ileítis, de Rochester (CISR para seleccionar nuestros enfermos, descartando los casos dudosos; lo que nos permite presentar una serie genuinade 36 pacientes reunida a lo largo de 20 años, después de excluir otras etiologías o casos “posibles”. Particularmente difícil fue el diagnóstico diferencial con colitis ulcerosa en 4 de nuestros casos llegando a establecerse el diagnóstico de EC sólo después de largos años con el rótulo erróneo de la primera afección. En otras ocasiones, pacientes jóvenes habían sido catalogados de colon irritable. Es sabido que la EC es, afortunadamente, una afección rara en nuestro país, aunque suexacta incidencia es desconocida. En cambio, en USA y Europa su incidencia anual es alta con cifras que oscilan entre 0 -5,2 y hasta 15 por 100 mil habitantes. Las experiencias quirúrgicas mas numerosas en nuestro país, son las comunicadas por el grupo de la Universidad Católica en 1993 con 39 pacientes operados en 27 años y el de la Universidad de Chile, en 1997, con 27 enfermos, en 18 años Tabla 5. Aunque la distribución por edades que presenta nuestra serie no alcanzó diferencias estadísticamente significativas, apreciamos clínicamente una agrupación bimodal, al afectar de preferencia a jó- venes en la segunda y tercera década y secundariamente a pacientes mayores de sesenta años fenómeno que comenzó a resaltarse con la literatura desde 1975. Si bien los síntomas que presentaron nuestros pacientes son semejantes, en general, a lo publicado en la literatura, la localización distal de la afección, lo mismo que la escasa proporción de fracaso del tratamiento médico como indicación quirúrgica principal y la alta frecuencia de cirugía de urgencia y de ciertas complicaciones, como el megacolon tóxico, difieren en forma extraordinaria y notable. Pese a que puede ser problematica, e incluso artificial, catalogar la casuística en las 4 localizaciones clasicas: yeyunoileal - ileocólica - colónica y anorrectal; dado que, en ocasiones, existe compromiso simultaneo de sectores alejados, o bien con el paso de los años se producen migraciones o extensiones, continuamos observando lo que comunicamos en 1991, corroborando un enormeporcentaje de afectación colorrectoanal (61,1%), muy diferente a lo comunicado en USA por Strong y Fazio, de Cleveland Clinic (30%) y Storer 20%10 ; o en Suecia (19%) , o por el grupo de la Universidad Católica (15,4%); aunque mas cercano al 48,1% de localización distal reportado por la Universidad de Chile (Tabla 5). Tal vez, esta rara enfermedad presenta diferentes rasgos epidemiológicos en cuanto a localización en diversas areas geograficas. Varios autores han comunicado que la localización colónica es mas frecuente en las personas de edad avanzada, específicamente mujeres , lo cual no hemos observado en nuestros casos. En tales pacientes el diagnóstico suele confundirse con diverticulitis, carcinoma, colitis ulcerosa intratable, etc. . En esta segunda serie que presentamos, la proporción de pacientes operados en relación al total subió del 50%1 al 83,3%, lo que puede explicarse, en parte, por la prolongación del tiempo de control (24 a 44 meses), pero especialmente por el diagnóstico tardío. Al respecto, en una gran serie publicada la posibilidad de una intervención quirúrgica en la EC, a 10 años plazo del diagnóstico era de aproximadamente el 60%12 , y en un estudio epidemiológico sueco se reportó una incidencia de cirugía abdominal del 5,7% anual. La indicación operatoria mas frecuente en nuestra serie continúa siendo la obstrucción intestinal (31,6%), cifra que concuerda con las de la literatura (17-33%), aunque en muchas casuísticas la principal indicación quirúrgica es la falta de respuesta altratamiento médico (33%), lo cual contrasta con nuestra cifra de sólo 2,6% para esta última indicación. Dentro del conjunto de causas de obstrucción intestinal la EC constituye una auténtica rareza clí- nica, en nuestro medio. Aunque es lógico presupuestar una etiología adherencial toda vez que el paciente tenga una cicatriz operatoria previa, nosotros enfatizamos la importancia de estudiar todo el tubo digestivo en aquellos casos de obstrucción intestinal que no se operan, al ceder al tratamiento conservador, con el fin de descartar una EC o bien, excluir una patología neoplasica. Al respecto, 2 de nuestros casos fueron hospitalizados varias veces por cuadros obstructivos de supuesta etiología adherencial, hasta que obligados a una laparotomía, recién se evidenció una EC. La otra indicación quirúrgica, extraordinariamente frecuente en nuestra serie y que contrasta con lo reportado en la literatura en general , ha sido el megacolon tóxico, lo que puede explicarse por tardanza diagnóstica y por la gran cantidad de casos con localización colorrectal ya que en ella la incidencia de esta complicación es mucho mayor, alcanzando a cifras tan altas como el 26,6% comunicado por Farmer y cols. En este grupo fue donde se concentró la letalidad de nuestra serie, al fallecer, sucesivamente, en shock séptico 3 casos en abril de 2000, todos operados (colectomía subtotal), en condiciones extremadamente críticas y superinfectados, 2 de ellos, con Candida sp. Después de esta desafortunada “serie clínica” la mortalidad operatoria se elevóconsiderablemente, desde el 4,5 al 16% en las operaciones de urgencia, al sumarse a los 3 pacientes recién mencionados, un caso operado en la década anterior, fallecido por colorragia masiva. Significativamente diferente fue la letalidad en cirugía electiva, la que fue nula (0%). Aun cuando la cirugía esta reservada en la EC para las complicaciones o casos refractarios, un alto porcentaje de pacientes requerira operación a lo largo de su evolución. En nuestros pacientes hemos efectuado cirugía resectiva, evitando los by pass intestinales, ya que tales operaciones se acompañan de una mayor incidencia de recidiva y cancer. La posibilidad de una recidiva después de una resección adecuada, continúa presente en forma impredecible al igual que la necesidad de una segunda intervención lo que sucedió en el 20% de nuestros pacientes; cifra semejante a las recidivas operadas por el grupo de la Universidad Católica (21%), o al 28,4% comunicado por Raab y cols. en Suecia y al 18% de Michelassi y cols en Chicago. Por los motivos recién señalados y temiendo un intestino corto, a futuro, la cirugía actual en la EC es extremadamente conservadora, especialmente cuando esta comprometido el intestino delgado; tanto en su indicación misma. Esta última ha experimentado una evolución “minimalista”, limitandose la resección a los sectores afectados y a pocos centímetros macroscópicamente libres, en el caso de segmentos largos; o incluso, a la practica exitosa de dilatación endoscópicas o plastias quirúrgicas de estenosisrelativamente cortas en pleno tejido comprometido con el fin de “ahorrar” el maximo de intestino. Recientemente un estudio prospectivo, aleatorio de la Cleveland Clinic, no reveló diferencias en la recidiva quirúrgica postresección limitada de intestino (sólo 2 cm de margen macroscópicamente sano) versus resección extendida (12 cm). Todo lo anterior es perfectamente valido en el EC del intestino delgado, pero no así para muchos casos que afectan al colon izquierdo, donde pueden existir extensos compromisos que abarcan el recto y ano donde sólo cabe practicar resecciones tan extensas como una colectomía total, o bien una panproctocolectomía. Los 3 pacientes sometidos a panproctocolectomía eran jóvenes con gravísimo compromiso rectal y perineal asociado a extensa afectación colon. Su evolución, en contraste a lo mencionado en la literatura ha sido excelente, sin presentar seno perineal, ni mayores problemas con la ileostomía. En coincidencia con la literatura que señala una relativamente baja tasa de recidiva después de una proctocolectomía nuestros pacientes no han presentado recidiva hasta el momento. Todos llevan una vida plenamente activa y una de ellas pertenece a la Corporación de Ostomizados de la V Región (CORAOS). Los pacientes con EC deben ser controlados, idealmente, durante toda su vida para prevenir y tratar las reactivaciones o complicaciones y vigilar, ademas, la aparición de un carcinoma, no sólo en el colon, sino, ademas, en el intestino delgado y de neoplasias extraintestinales, como linfomas.En nuestra serie comprobamos un cancer de sigmoide con un porcentaje similar al comunicado por el grupo de la Universidad de Chile; hallazgo que no fue resultado de una vigilancia especial sino que, por el contrario, debutó como una obstrucción completa del colon en una paciente mal controlada, rotulada erróneamente durante muchos años como colitis ulcerosa. El riesgo de cancer de colon complicando a la EC, es a veces mayor que el de la población general. Ademas, actualmente algunos autores consideran que dicho riesgo es tan alto en la EC (7%) colitis ulcerosa (8 %) o incluso mayor, ya que al revisarse antiguos informes histopatológicos de cancer en colitis ulcerosa, un 30% correspondían en realidad a EC. Una mayor probabilidad de cancer extraintestinal en la EC se ha comunicado para linfomas cancer epidermoide asociados a cancer de pancreas, en uno de nuestros pacientes. En conclusión, destacamos: 1) La altísima frecuencia de EC con localización colorrectoanal, lo que no ha variado en el curso de dos décadas; 2) La gran proporción de cirugía de urgencia (2/3), con gran morbilidad asociada (1/2), atribuible a diagnóstico tardío; 3) El extraordinario porcentaje de megacolon tóxico (1/5), debido a la alta frecuencia de localización colónica, culpable de la elevada mortalidad; 4) La nula morbimortalidad en cirugía electiva y 5) La presencia de cancer de colon en un porcentaje similar al comunicado en la literatura. Política de privacidad |
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