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Esclerosis en hemorragias visceralesESCLEROSIS
EN HEMORRAGIAS VISCERALES esponga de gelatina. El rápido progreso en la tecnología médica ha favorecido la aparición de nuevos agentes embolígenos (microcoils, micropartículas, Onyx) facilitando el tratamiento de muchas enfermedades vasculares de forma minimanente invasiva. La embolización se define luz una hemorragia, desvitalizar una estructura, tumor u órgano, ocluyendo su aporte de sangre o reduciendo el flujo a unamalformación arteriovenosa. Es una reconocida técnica de primera línea, no «convencionales» sino elección en muchos casos. Es una técnica de obligado conocimiento por parte del cirujano vascular, tal como se especifica en el Programa Formativo de la Especialidad de Angiología y Cirugía Vascular (ORDEN SCO/1258/2007 de 13 de abril de 2007), tanto en el apartado de Campos de acción (tratamiento de los traumatismos vascu- lares, fístulas arterio-venosas y malformaciones congénitas vasculares y angiodisplasias) como en el apartado de Tratamiento endovascular (embolización de aneurismas, fístulas arterio-venosas y otros procesos vasculares). El conocer el procedimiento puede permitir su aplicación en caso de patologías urgentes no derivables en hospitales en que no se disponga de angioradiología. TIPOS DE AGENTES EMBOLIZANTES Y TÉCNICA DE LA EMBOLIZACIÓN Los diferentes mecanismos de acción de los agentes embolizantes varían según su efecto trombogénico, forma de administración y control terapeútico por lo que es muy importante su conocimiento para evitar complicaciones que pueden ser potencialmente graves. Tipos de agentes embolizantes (1) (Figura 1) La elección función de varios factores Figura 1. Tipos de agentes embolizantes. 88 a– PROCEDIMIENTOS TERAPÉUTICOS OCLUSIVOS ENDOVASCULARES del vaso a embolizar, los posibles riesgos de isquemia distal o en otros territorios, las dificultades técnicas en cada caso así como de la propia experiencia personal. Se pueden clasificar según su característica física sólida o líquida, su tamaño y su capacidad dereabsorción (2): 1. Sólidos: a. Gran tamaño. b. Pequeño tamaño. i. Reabsorbible. • Esponja de gelatina (espongostán). • Coágulo autólogo. ii. No reabsorbible. • Partículas de alcohol polivinílico (PVA). • Microesferas. • Microcoils. 2. Líquidos: a. Esclerosantes: i. Etanol (95-98%). ii. Etoxisclerol (polidocanol). iii. Sulfato tetradecil de sodio (Sotradecol). iv. Oleato de etanolamina. v. Ethibloc. • Cianoacrilatos • Copolímero alcohol vinil-etileno (Onyx). Los agentes embolizantes de gran tamaño no son de uso habitual en la esclerosis de hemorragias viscerales. Agentes embolizantes de pequeño tamaño: Son los que se usan en éste tipo de embolizaciones. Cada uno de ellos tienen unas características peculiares por lo que es importante conocerlas para poder usarlos de manera adecuada: Esponja de gelatina Su uso está indicado en hemorragias gastrointestinales, sangrados pélvicos post-traumáticos y hemoptisis. Su mecanismo de acción se realiza a través de la disminución por reducción en cuenta que al ser un material reabsorbible no provoca una oclusión permanente El espongostán es un material bién conocido por los cirujanos vasculares ya que se material hemostático en quirófano. Para su utilización obtener pequeñas partículas (de varias maneras: cortándolo en trocitos, frotando con el limpiador suspensión con una mezcla de yodo y suero. Dicha preparación es la que se perfunde a través Coágulo Autólogo El coáguloantólogo se indica en pocas ocasiones, pero es necesario considerarlo cuando la embolización tiene un alto riesgo de reflujo y de oclusión de un vaso no deseado. La presumible disolución del coágulo autólogo entre las cuarenta y ocho horas y varias semanas después de su liberación condiciona una menor morbilidad; no obstante, y al igual que el espongostán, presenta el inconveniente de la posible recurrencia del sangrado al repermeabilizarse el vaso ocluido Partículas de Alcohol Polivinílico (PVA) Su uso está indicado en la embolización de tumores hipervasculares, malformaciones arteriovenosas, ablación de órganos, miomas uterinos y hemorragias pélvicas. Actúan provocando una reacción inflamatoria y trombosis intraluminal secundaria. Existen en el mercado diferentes tamaños según el tipo de vaso a tratar. La industria normalmente recomienda para su preparación usar contraste yodado-suero fisiológico (3) a partes iguales mezclar las partículas en ésta solución y dejar pasar un tiempo variable (según la casa comercial) para su hidratación. Posteriormente, se podrá perfundir la preparación a través catéter. ESCLEROSIS EN HEMORRAGIAS VISCERALES Las partículas de PVA pueden provocar una embolización proximal si refluyen después de su liberación por lo que existe el riego de embolización de territorios no deseados. Además, debido a sus características físicas de irregularidad pueden tener facilidad para precipitar y obstruir el catéter (standard y microcateter). Microesferas a– 89 Existen coils de muy diferentes características dependiendo de : – Forma de liberación: pueden ser empujables o de liberación controlada. En éste caso, su colocación es segura yprecisa en pequeños vasos. Además, si su liberación no es la adecuada pueden ser reposicionados o retirados. – Morfología: rectos, espirales o diferentes formas. Pueden también llevar adheridas fibras de diversos materiales para reforzar el efecto trombótico (Figura 2) Existen microcoils con partículas de hidrogel el cual, en contacto con la sangre, se expande de seis a siete veces su volumen original con la ventaja que se excluye más volumen con menor cantidad de microcoils (4). Son partículas de polímero acrílico impregnado en gelatina. Su característica principal es que tienen una forma muy regular, con un calibrado de tamaño de esfera muy preciso. Debido a ello muestran un comportamiento en suspensión más estable y una tendencia a la precipitación menor que las partículas de PVA por lo que, mediante la elección partículas implantadas es más exacta evitando embolizaciones en áreas no deseadas u oclusiones Debido a sus características se usan cuando se precisa una embolización muy precisa: malformaciones arteriovenosas faciales y cerebrales, hemangiomas y en la embolización de miomas. elevado coste. Figura 2. Coils con fibras adheridas. Microcoils Agentes embolizantes líquidos Son coils de platino blando con un diámetro externo inferior a 0.021 pulgadas. Se utilizan a través de un microcatéter mediante técnica coaxial: progresamos un catéter standard (0.035 pulgadas) hasta dónde se pueda por el tamaño microcatéter que progresa sobre una microguía hasta la zona a embolizar. Seretira la microguía y se introducen los microcoils transcatéter empujados por una guía o por suero fisiológico. Al liberarse por el extremo distal recuperan la forma original produciendo la oclusión vascular. Su uso está indicado cuando se precisa una embolización superselectiva, en territorios no accesibles con catéter). Los más importantes en la embolización arterial son los cianoacrilatos y el onyx.® Historicamente han sido utilizados por los neuroangioradiólogos en el tratamiento de malformaciones arteriovenosas intracraneales. Sin embargo, actualmente también se utilizan en el tratamiento de complejas patologías en diferentes localizaciones vasculares. Cianoacrilatos Su indicación original fue la embolización de malformaciones vasculares 90 a– PROCEDIMIENTOS TERAPÉUTICOS OCLUSIVOS ENDOVASCULARES Onyx que, aunque más caro, es una sustancia cohesiva que permite un mayor control en el momento de su liberación. En la práctica médica es utilizado método de sutura instantáneo, ya que cuando se pone en contacto con fluidos orgánicos, se solidifica rápidamente. Debido a que este pegamento no es radioopaco se utiliza en combinación con un medio de contraste liposoluble que, además, aumenta su densidad. Tipicamente, el rango de concentración para su uso oscila entre el 20-50%. Se recomienda usar la concentración menor para situaciones de bajo flujo y cuando se precisa una embolización distal. Las concentraciones superiores se aconsejan cuando se precisa una rápida polimerización en situaciones de alto flujo para evitar embolizaciones en territorios no deseados. Se debe inyectar sólo después delavar el catéter con solución glucosada ya que, al contacto con una solución salina, la mezcla radioopaca se solidifica. Es importante retirar el catéter antes de que la mezcla se polimerize completamente ya que englobaría al catéter. No es posible, por tanto, realizar comprobaciones resultado de la embolización con el mismo catéter (3). En numerosas ocasiones es aconsejable el uso de cianoacrilatos después de partículas o de coils para completar una embolización. Onyx® Es un material embolizante cuya composición química se basa en: • Copolímero de alcohol etilen-vinílico (EVOH). • Solvente Dimetilsulfóxido (DMSO). • Tantalio micronizado (Ta). lización de malformaciones y fístulas periféricas, endofugas en prótesis de AAA, tumores en páncreas e hígado y fístulas coro-pulmonares. Todos los procedimientos anteriores han sido realizados con Onyx® de Baja Densidad (LD), registrado en nuestro país y disponible en dos viscosidades (6 y 8%). Onyx® es un material embolizante no adhesivo, a diferencia de los plásticos gelfoam. El copolímero de EVOH solidifica al difundirse el solvente DMSO iniciando desde el exterior y manteniendo su interior líquido durante varios minutos, característica que le permite ser inyectado lentamente y de manera controlable hacia el nido malformativo. Técnica de embolización: Utilizando la técnica de Seldinger se obtiene acceso a una de las arterias femorales. A través de un introductor o un catéter-guía de 5 ó 6 french (fr) se introduce un catéter diagnóstico visceral de calibre 4 ó 5 fr. Se cateteriza de forma selectiva la arteria a explorar y se realiza una arteriografíadiagnóstica previa a la embolización. La elección agente embolizador dependerá de si es preciso realizar una oclusión proximal o distal, de anatomía lesión puede ser tratada y tratar (5). En caso de precisar embolizaciones distales se procederá, preferentemente, a realizar cateterismos supraselectivos con microguías y microcateteres que permitan navegar a través de turtuosidades anatómicas. Estos sistemas de liberación sólo pueden ser usados con agentes líquidos y con microcoils ya que son demasiado pequeños para acomodar coils o otras partículas. OBJETIVOS DE LA EMBOLIZACIÓN Su indicación en EUA es la embolización prequirúrgica de malformaciones arteriovenosas cerebrales; sin embargo, a nivel mundial ha sido aplicado en la embolización de fístulas durales y malformaciones arteriovenosas espinales, además de aplicaciones periféricas 1. Adyuvante: a) Previo a la cirugía, quimioterapia o radioterapia en caso de tumores. b) Complementaria a otras técnicas intervencionistas. ESCLEROSIS EN HEMORRAGIAS VISCERALES 2. Curativo-definitivo: c) Aneurismas viscerales. d) Peudoaneurismas. e) Fístulas o malformaciones arteriovenosas. f) Hemorragias digestivas. g) Hemorragias de origen hepático. h) Hemorragias secundarias a traumatismos. i) Hematurias. j) Hemorragias ginecológicas (miomas uterinos). k) Hemoptisis. 3. Otros: l) Varicocele. m) Síndrome de congestión pélvica. n) Ablación de órganos. INDICACIONES DE LA EMBOLIZACIÓN EN PEQUEÑOS VASOS Y VISCERAL (6) 1) Aneurismas y pseudoaneurismas de arterias viscerales (7). Son causas potenciales dehemorragias viscerales. Los aneurismas viscerales verdaderos son infrecuentes pero cuando se produce su rotura estan asociados con un alto índice de mortalidad (8). La localización más frecuente es en la a– 91 arteria esplénica (9). La complicación más frecuente es su crecimiento y rotura particularmente en la mujer embarazada. Otras localizaciones menos frecuentes son: arteria renal (10), arteria hepática, tronco celiaco, arteria gastroduodenal y arteria mesentérica superior y inferior (Figura 3). La indicación de tratamiento electivo viene dado por la localización y el tamaño de los aneurismas viscerales. Se recomienda tratar a todos los aneurismas viscerales sintomáticos, aquellos que se presentan en mujeres en edad gestacional y los que presentan un tamaño superior a dos centímetros. La mortalidad operatoria puede ser elevada en caso de rotura (10-25% en aneurismas de arteria esplénica (11) por lo que, si el paciente puede ser estabilizado, la utilización de tratamiento endovascular (embolización o colocación de un stent cubierto) puede mejorar el pronóstico. En caso de afectación de arterias mesentéricas puede ser no factible la colocación de stent cubierto debido al tamaño de los sistemas de liberación ya que es característica su turtuosidad además de la presencia de abundantes colaterales. Los falsos aneurismas o pseudoaneurismas se presentan más habitualmente con un cuadro clínico de hemorragia aguda por lo que requieren intervención urgente. Su formación puede ser secundaria a la existencia de cirugía abdominal previa, proceso neoproliferativo maligno o cuadros clínicos de infección intraabdominal (pancreatitis…) (12). Figura 3. (A) Aneurisma de arteriahepática. (B) Embolización parcial mediante coils. (C) Stent cubierto. Oclusión completa 92 a– PROCEDIMIENTOS TERAPÉUTICOS OCLUSIVOS ENDOVASCULARES Figura 4. Pseudoaneurisma de rama parenquimatosa de arteria esplénica. Embolización de vaso eferente y aferente. Con el aumento de intervenciones o procedimientos invasivos (biopsias) a nivel hepático los pseudoaneurismas de arteria hepática son cada vez más frecuentes (13). el vaso eferente para prevenir la reperfusión por colaterales y, posteriormente, embolizar el vaso aferente. La necesidad de realizar oclusiones focales y segmentarias hace necesario la utilización de sistemas de liberación de pequeño tamaño, tales 2) Fístula o malformaciones arteriovenosas (Figura 5): Pueden ser congénitas o adquiridas. Su tratamiento deberá realizarse en función de la localización, de si son congénitas o adquiridas, o de alto o bajo flujo. Debido al amplio espectro que abarcan dichas anomalías vasculares, el tratamiento debe ser individualizado. Figura 5. (A) Fístula arteriovenosa. Flecha: relleno venoso durante fase arterial. (B) Embolización selectiva de la fístula con un coil (flecha). Pequeño defecto de replección 3) Hemorragias digestivas (14): El manejo terapeútico de una hemorragia digestiva se debe enfocar de manera multidisciplinar y, a su vez, de modo personalizado. Dependiendo de los antecedentes y la situación clínica por un lado, y la hemorragia por otro, se utilizan unos u otros métodos terapéuticos (endoscopia,cirugía o tratamiento endovascular). La arteriografía para el diagnóstico y manejo decepcionante, particularmente en sangrados GI de tubo digestivo bajo ya que los sangrados tienden a ser intermitentes; además, el colón actúa activo (15). La gammagrafía es una exploración más sensible que la arteriografía para detectar sangrado activo (16), por lo tanto, una gammagrafía positiva no garantiza la presencia de suficiente sangrado para ser diagnosticado mediante una arteriografía. Por otra parte, debido a la naturaleza intermitente negativa no indica necesariamente que la arteriografía será inútil. En la práctica, si un paciente está hemodinamicamente estable la probabilidad de detectar sangrado arterial mediante una exploración arteriográfica es mínima (17). Desde comienzos de los años 80, se desarrollaron múltiples técnicas y materiales para favorecer la hemostasia de un vaso intestinal sangrante mediante la embolización Sin embargo se observó que había complicaciones, fundamentalmente isquemia y resangrado, debidas a técnica inadecuada y mal uso ESCLEROSIS EN HEMORRAGIAS VISCERALES a desarrollar otros métodos, local de vasoconstrictores (por ej. Vasopresina). Este tratamiento requería cuidados especiales de hospitalización y no estaba exento de complicaciones cardíacas (isquemia miocárdica) o intestinales (por vasoconstricción excesiva). Aunque variaba según el territorio de origen sangrado pues era máseficaz en hemorragias de colon que de delgado, se describieron recidivas hemorrágicas en hasta un 50% de los casos. Debido a estos claros inconvenientes, se prestó nuevamente atención al desarrollo de técnicas de embolización. Nuevos materiales microcateteres, partículas esféricas de embolización o microcoils fueron apareciendo en el mercado haciendo que la embolización fuese mucho más precisa y segura. Por tanto, a día de hoy, la embolización es una eficaz alternativa a la endoscopia y la cirugía, pudiendo recomendarse, desde el punto de vista técnico, para sangrados con origen en «cualquier lesión». Actualmente se acepta, aquellos sangrados intestinales refractarios al tratamiento endoscópico o en aquellos en los que la endoscopia no sea factible, por ejemplo, en intestino delgado o en pacientes recientemente tratados con cirugía abdominal. Hemorragias del tubo digestivo alto Son aquellas que tienen su origen por encima hipertensión portal y sangrado por varices, el presente apartado se centrará en las hemorragias en el estómago y el duodeno. Estómago La vascularización gástrica se caracteriza por originarse en múltiples pedículos. están involucradas las arterias gástrica izquierda (o coronaria estomáquica), gástrica derecha (con origen en arterias hepáticas), gastroduodenal (con su rama gastroepiploica derecha) y esplénica (de las que nacen las gástricas cortas y la gastroepiploica izquierda). En casos de hemorragia digestiva a partir de un único punto de sangrado (por ej. ulcus de stress) una emboliza- a– 93 ciónselectiva utilizando segmentos de esponja de fibrina, es altamente eficaz y la necrosis debida a isquemia post-embolización es rara. Debido a la mencionada abundancia de colaterales, se ha descrito para hemorragias gástricas difusas no controlables con otras técnicas, la embolización no selectiva, también con segmentos de esponja de fibrina, de dos pedículos «principales», por ejemplo la gástrica izquierda y la gastro-epiplóica. Mediante esta técnica, el fin terapéutico que se busca es disminuir temporalmente el aporte sanguíneo para favorecer la hemostasia. Este procedimiento no se podrá realizar, evidentemente, en pacientes que hayan sufrido cirugía gástrica previa pues la víscera habrá perdido, en algunas zonas, su natural entramado de colaterales. Duodeno La característica fundamental de la vascularización arteria hepática y desde la arteria mesentérica superior. La vascularización duodenal mediante la conexión de las arcadas pancreato-duodenales que se originan en las mencionadas arterias, funciona hemorragia con origen en una lesión vascular (causada, por ejemplo, por un ulcus dudenal) deberá ser tratada atendiendo a este doble aporte. Si a la lesión se accede por cateterización de la arteria gastroduodenal a través de la arteria hepática, el extremo del catéter o microcatéter se deberá de colocar distal a la lesión para, con coils, producir un sellado distal con el que se evite la entrada de sangre desde otro vaso («reperfusión»). Una vez sellada la arteria distal, para tratar el punto hemorrágico se pueden emplear coils, segmentos deespongostan, partículas de grueso tamaño (300-500 micras) o pegamentos (18). b) Hemorragias de tubo digestivo bajo: Tal agrupan en este apartado a todas las hemorragias con origen distal al ángulo de Treitz. Las causas que lo producen son muy variadas. 94 a– PROCEDIMIENTOS TERAPÉUTICOS OCLUSIVOS ENDOVASCULARES Los divertículos, tumores o malformaciones vasculares localizados en el colon pueden ser detectados y tratados por técnicas endoscópicas, quedando para la cirugía o la embolización endovascular un grupo reducido de pacientes. Por contra, el intestino delgado es un territorio inaccesible a la endoscopia de tal forma que otras técnicas diagnósticas ( y terapéuticas ( En general, para la gran mayoría de los casos, lo recomendable será realizar la oclusión vascular en un punto lo suficientemente distal, con lo que se evite isquemia de grandes tramos de intestino, y lo suficientemente proximal isquemias de un segmento de pared intestinal. Este punto es el «vasa recta», arteria previa a los vasos murales y diferente en morfología y características, dependiendo de si es yeyuno, íleon o colon. En yeyuno son escasos y largos (2-3 cm) relativamente gruesos, en íleon son más abundantes, bien conectados por colaterales pero también más finos y en colon son escasos y nacen de la arteria marginal. La embolización de los «vasa recta» evita la isquemia mural, favorece la hemostasia, por disminución temporal sanguíneo y no evita la revascularización por colaterales que se debenutilizar son microcoils o partículas micras o «esférico» de 700-900 micras. Los resultados, atendiendo al éxito local (oclusión de la lesión) y clínico (detención la publicación (19) (Figura 6). Figura 6. (A) Embolización de sangrado yeyunal. (B) Coil en vasa recta. 4) Hemorragias de origen hepático (14) Una lesión arterial hepática puede manifestarse o sería una hemorragia digestiva en principio difícil de distinguir clínicamente de otras hemorragias de causa intestinal. Si la lesión es de la arteria hepática común o propia, en su trayecto extravisceral, la hemorragia será habitualmente masiva y de difícil control. La causa será un pseudoaneurisma, relacionado con cirugía previa (por ej. transplante hepático) con o sin infección asociada. El tratamiento consistirá en la embolización Con el fin de evitar problemas isquémicos tras la embolización de la arteria hepática común es muy recomendable mantener permeable la arteria gastroduodenal para asegurar la perfusión arterial hepática. Si la embolización no es posible o, por razones anatómicas, no es conveniente se ha descrito, si bien en casos aislados, la reparación de la lesión vascular mediante la colocación de endoprótesis cubiertas con las que se sellará el punto de hemorragia manteniendo, a su vez, el flujo arterial. Las lesiones vasculares intrahepáticas causantes de hemorragia digestiva (en muchos casos) se pueden dividir, morfologicamente, encuatro tipos diferentes: a. Lesiones de pequeños vasos terminales. Habitualmente causadas por agujas de biopsia hepática o catéteres biliares. Pueden producir grandes hemorragias. b. Laceraciones vasculares. Casi siempre causadas por la introducción de catéteres de drenaje o por heridas o traumatismos lacerantes. Es bien conocido que, en estos casos, la lesión debe ser tratada tanto en su lecho distal debe de ser embolizada (coils) inicialmente en la parte distal a la lesión y la razón es evitar que, por colaterales intrahepáticas, se produzca «reperfusión» distal punto de sangrado. Finalmente se embolizará la arteria proximal a la lesión. c. Lesiones vasculares con shunt arterioportal. El shunt arterioportal de origen ESCLEROSIS EN HEMORRAGIAS VISCERALES traumático/yatrogénico es a veces la única manifestación angiográfica de una hemobilia no masiva e intermitente. Ocluyendo la conexión arterio-portal se sellará también el punto de hemorragia. d. Laceración vascular con formación de pseudoaneurisma. El ejemplo más frecuente es el de una lesión de la arteria hepática derecha o de la hepática propia tras cirugía hepática o, sobre todo, tras colecistectomía laparoscópica. En estos pseudoaneurismas de gran tamaño, al igual que en las laceraciones vasculares, el tratamiento percutáneo más adecuado consistirá en la oclusión distal y proximal de las arterias con el fin de excluir la lesión arterial preservando el flujo distal. En ocasiones este procedimiento no es, técnicamente, posible o es ineficaz de tal modo que se deberá recurrir a otras posibilidades como, por ejemplo, el tratamiento directo de la lesión mediante supunción directa y trombosis utilizando coils, esponja de fibrina o, quizá lo mejor, trombina (20). 5) Hemorragias de origen traumático: a) Abdomen y retroperitoneo En apartados precedentes se ha tratado el manejo endovascular de las hemorragias de origen gastrointestinal. Las lesiones traumáticas hepáticas, y esplénicas, deberán ser evaluadas con CT y el tratamiento de los posibles pseudoaneurismas, conexiones arterio-biliares, arterio-portales, será similar al descrito anteriormente. La mitad de los traumatismos que causan problemas vasculares en el riñón son de causa yatrogénica (tras biopsias o nefrostomías). El tratamiento de las lesiones renales será descrito en el apartado de la embolización renal. b) Traumatismos pélvicos La mayoría de los pacientes con traumatismos pélvicos mejoran con las medidas terapéuticas oportunas y su situación hemodinámica es a– 95 Figura 7. (A) Sangrado por rama de hipogástrica. (B) Embolización de vaso eferente y aferente. estable. Sin embargo, un 60% de los pacientes hemodinamicamente inestables fallecen por problemas derivados de una hemorragia masiva e incontrolada. Es por ello que el control local importancia. La pelvis es un territorio anatómicamente complejo, con múltiples planos musculares y con vasos de grueso calibre. Tanto las arterias ilíacas (comunes, externas o internas) o sus ramas principales (glúteas, obturatriz, etc.) pueden sangrar masivamente cuando están rotas o laceradas. Esto ocurre en un 2-7% de los traumatismos pélvicos y su manejo debe, por tanto, ser rápido. Tras la identificación de sangrado, se procederá a su oclusión utilizando coils y eléxito técnico se acerca, según diferentes series, al 100% (Figura 7). Cuando la lesión afecta a un vaso ilíaco (común, p. ej.) pueden colocarse stents recubiertos con PTFE. Con ellos, si bien la información a largo plazo es todavía escasa, se aseguran tanto la hemostasia como la permeabilidad vascular. Como desventaja hay que tener en cuenta la oclusión de colaterales y su elevado coste. 6) Embolización renal. Hematuria Existe diversidad de patologías en las que uno de los síntomas predominantes es la hematuria: tumoraciones renales (angiomiolipoma), ureterales y vesicales, malformaciones o fístulas arteriovenosas intrarenales (Figura 3) y pélvicas, traumatismos por contusión, por heridas pun- 96 a– PROCEDIMIENTOS TERAPÉUTICOS OCLUSIVOS ENDOVASCULARES zantes, por desaceleración, yatrogenia post quirúrgica, post biopsia renal, post nefrostomia, post litotricia, post heminefrectomia y nefrectomias parciales, cistitis post radioterapia, hematurias de origen venoso por compresión del retorno venosos renal (síndrome del cascanueces), pielonefritis focales y litiasis pieloureterales. Las exploraciones complementarias previas (cistoscopia, ureteroscopia, pielografía endovenosa, TC con contraste) del paciente con hematuria macroscópica junto con los antecedentes patológicos determinará, en la mayoría de los casos, el origen de la hematuria y su posible tratamiento. Otras indicaciones de embolización renal pueden ser la embolización percutánea del injerto renal no funcionante como alternativa a la nefrectomia si el enfermo presenta síndrome de intolerancia al injerto (fiebre, dolor, hematuria) (21, 22) y enfermos que presentan enfermedad poliquística renal que causedisconfort abdominal, desnutrición o problemas de «espacio físico» en caso de precisarse la realización de trasplante renal (23) (Figura 8). La sistemática endovascular incluye la realización de una angiografía de aorta abdominal y pélvica junto con angiografías selectivas y supraselectivas de las arterias renales y de ramas de arterias hipogástricas. Después de la detección angiográfica del origen del sangrado se procede a la realización de microcateterismo de la rama aferente de la lesión y a la microembolización selectiva. Dependiendo de las lesiones encontradas realizaremos la embolización con partículas reabsorbibles (gelfoam), con partículas no reabsorbibles (polivinil alcohol) de 500-700 Figura 8. (A) Riñón poliquístico. (B) Embolización renal con micropartículas. micras, con coils, microcolis o con combinación de materiales (24). El manejo endovascular es habitualmente muy eficaz ya que la identificación del vaso sangrante es sencilla y su oclusión altamente efectiva. Los vasos renales intraparenquimatosos se encuentran muy escasamente conectados entre si de tal forma que, por una parte, la oclusión del vaso producirá inmediata hemostasia pero también infarto del parénquima devascularizado. Las complicaciones de la embolización renal pueden ser variadas: rotura o disección de arterias renales, síndrome post embolización (fiebre, leucocitosis, dolor lumbar, nauseas, vómitos), abscesos, derrame pleural, insuficiencia renal permanente o transitoria y sangrado retroperitoneal. 7) Hemorragias de origen ginecológico Con una eficacia bien conocida desde hace ya varias décadas, la embolización es una alternativa terapéutica altamente útil en el manejo de lossangrados con origen gineco-obstétrico. Las indicaciones clásicas y bien conocidas son las masivas hemorragias post-parto, las que tiene por origen un tumor o aquellas que surgen en el post-operatorio de una cirugía pélvica. El éxito vendrá relacionado con la identificación angiográfica del punto de sangrado y con la selección de un material adecuado con el que se consigue ocluir exclusivamente el vaso problemático. Conocidos estos hechos, hace casi 20 años se propuso utilizar la embolización dentro de la oferta terapéutica en pacientes con miomas uterinos. Los miomas uterinos, formados por células de musculatura lisa, fibroblastos y colágeno, están presentes en un 25% -50% de las mujeres de entre 30 y 40 años. Si bien algunos son asintomáticos otros se manifestarán clinicamente con dolor pélvico, menorragia o polaquiuria por compresión vesical. La detección y estudio de inicio se realizará con ecografía y con la RM se obtendrá precisa información sobre el número exacto de lesiones, su ubicación en las distintas capas uterinas así como un buen seguimiento del comportamiento de las lesiones en caso de ser tratadas con técnicas no resectivas. ESCLEROSIS EN HEMORRAGIAS VISCERALES a– 97 ción con emisión vaginal persistente (2%) y la amenorrea permanente (2-5%) (25). 8) Hemoptisis (14) Figura 9. (A) Gran mioma uterino. (B) Arteria hipogástrica izquierda con oclusión de arteria uterina izquierda. El tratamiento seleccionado dependerá de factores como la edad de la paciente, la gravedad de la sintomatología y el número y localización de los miomas. El tratamiento puede ser médico (agonistas de GnRH), quirúrgico («miomectomía» o histerectomía) ointervencionista. Tecnicamente, la embolización de miomas uterinos consiste en cateterizar selectivamente ambas arterias uterinas y ocluirlas utilizando partículas (300-500 micras) no reabsorbibles. Morfológicamente la mejor indicación serán los miomas de localización «intramural» y, quizá también, los subserosos y los submucosos no pedunculados. No está indicada en el tratamiento de la infertilidad y tiene las mismas contraindicaciones que cualquier arteriografía. (Figura 9). El éxito inicial, definido como la oclusión de los vasos del interior del mioma con las partículas embolizantes, es del 98% siendo las causas mas comunes del fracaso, la embolización unilateral, el vasospasmo por la inadecuada manipulación de los catéteres o la presencia de vasos aferentes diferentes de las arterias uterinas (p. ej. las ováricas). La «complicación» inmediata mas frecuente es el dolor (en algunos protocolos se incluye la administración de anestesia epidural durante y después del procedimiento). Algunas pacientes presentan, además del dolor, el denominado «síndrome postembolización» con nauseas, vómitos y fiebre. En un porcentaje superior al 80%, las pacientes presentan mejoría del dolor, la menorragia o los síntomas derivados de la compresión pélvica. El tamaño de los miomas, a los dos años de seguimiento, disminuye en un 60-70%. Las complicaciones tardías mas frecuentes serán la infec- La hemoptisis masiva es una situación clínica grave. Se define como tal a la presencia de una hemorragia de origen pulmonar que sea mayor de 250 cc al día o que cause insuficiencia respiratoria grave. La causa es muy variable pero, en nuestro medio, lo más común es que se trate de bronquiectasias deorigen tuberculoso. La lesión se nutre por vasos de origen bronquial siendo muy infrecuente (malformaciones vasculares, p. ej.) que tengan como origen a ramas de la arteria pulmonar. Por tanto, en un paciente con hemoptisis severa o recidivante que no ceda con los tratamientos habituales un posible tratamiento será la embolización de la rama sangrante identificada tras la realización de arteriografías selectivas. Las arterias bronquiales presentan un origen muy variable. Habitualmente son ramas de la aorta torácica descendente y están sujetas a un gran número de variantes anatómicas, pudiendo originarse también en la arteria subclavia, conjuntamente con las frénicas o, incluso, desde la arteria vertebral. Además, de la bronquial derecha pueden originarse arterias medulares. Por todo ello el estudio arterial de una hemoptisis debe de realizarse con especial atención así como con un buen conocimiento del material que se utiliza ya que las complicaciones, si bien bajas (inferiores al 5%), pueden ser importantes. Los materiales embolizantes deberán tener un tamaño adecuado ya que si alcanzan vasos excesivamente distales producirán necrosis bronquial y si ocluye la arteria en un lugar excesivamente proximal se facilitará la formación de colaterales que repermeabilizarán, en pocos días, el punto de sangrado apareciendo nuevamente la hemoptisis. No se deberá, por tanto, utilizar líquidos (alcohol, p. ej.), partículas esféricas inferiores a 300 micras ni oclusores tipo «coils» de manera exclusiva. Dada la peculiar morfología de las arterias bronquiales así como el particular requerimiento de una meticulosa técnica de embolización, los procedimientos se 98 a– PROCEDIMIENTOS TERAPÉUTICOS OCLUSIVOS ENDOVASCULARES Figura 10. (A) Preembolización. (B) Postembolización. realizan, en la mayoría de los casos, utilizando finos catéteres coaxiales lográndose así eficaces embolizaciones superselectivas (Figura 10). Los resultados obtenidos con la embolización son buenos. El éxito técnico puede ser superior al 95% (algo peor en aspergilosis o neoplasias) y la recidiva a los cuatro años será inferior al 20% (26). BIBLIOGRAFÍA 1. Manual de Guías de procedimientos Endovasculares. Tratamiento endovascular de las malformaciones vasculares periféricas. Ed.: Carlos Vaquero. Valladolid. 2009;187-8. 2. Castañeda –Zuñiga W. R. et al. Embolotherapy: agents, equipament and techniques. Intervencional Radiology eds. 1997;29:103. Embolization Therapies. Endovascular Today. June 2008, 7,6: 3942. 4. 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